lunes, 24 de enero de 2011

una historia de amor


casi me siento obligado a escribir algo, cualquier cosa, lo que sea, solo porque se supone que para eso es que tengo a bukowski sufriendo los avatares del transporte urbano en una ciudad que no es la suya y en un tiempo que no es el suyo.

por otro lado, la obligación también viene porque un amigo reclamo el "tono" con el que escribo. él no quiso decir que escribo mierda, pero estoy seguro de que lo piensa, tampoco lo reclamé nada, es mi amigo, es su derecho decir lo que piensa, aunque eso implique el "mierda" como adjetivo, pero como dije no lo utilizó. muy diplomático de su parte. su reclamo implicaba no solo eso que el llamó "tono", sino la temática. sus palabras textuales fueron: -te haces el trascendental, pero nadie lee esas cosas, esta es la era de los coelho, de la autoayuda, de los libros de bolsillo, lo más inteligente que ha salido es harry potter. por qué no escribís sobre amor, seguramente vos tenés más de una historia.

me dejó pensando. rápidamente rechacé la autoayuda y a coelho, no no y no, eso es demasiada mierda (ahí es cuando mi amigo diría: -tienes como 80% menos posibilidades de que alguien te lea) y eso del amor... de verdad que me dejó pensando.

hoja y lápiz en mano (a veces todavía los utilizo) me dispuse a ver que de mis historias de amor valía la pena ventilar. ninguna. alguna vez todos nos hemos enamorado, todo tuvimos primer beso y debút, todo hemos sido engañados, dejados sin razón alguna, o con todas las razones. entonces que de nuevo puedo decir.

pensé que sería interesante contar la vez que esa chica que tanto me gusta y que nunca accedió a nada conmigo me besó sin razón aparente solo porque me quejaba mucho. en una mesa de tragos dejé caer la bomba como el momento cúlmine, la historia de la semana, el tema a discutir, esperaba mi regreso triunfante al alma de las mesas de tragos. lo ocurrido sorprendió: en 5 minutos y 42 segundos todos habían mencionado historias similares, el tema fue abandonado y mi sensación de vacío se multiplicó.

que mundito este, yo perdí una semana completa de mi vida pensando en como se hace para escribir de amor, no me emborraché ni fui el alma de la mesa de tragos, no logro escribir una mísera línea en cuanto a ese tema y para colmo de males sigo pensando en el beso desgraciado que para ella solo fue un juego.

mierda!!! mejor me quedo con mi pseudotrascendentalismo, que me va mejor. si nadie lo lee por lo menos ya sé dónde buscarlo. además mi amigo lo lee sino no pensaría que escribo solo mierdas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario