lunes, 25 de abril de 2011

queja y contestación

ha pasado la semana santa, no vi el mar ni por casualidad, me aburrí como una ostra, para colmo de males reaparezco con la novedad que mi llamado fue vilmente ignorado. ni modo. seré yo quien tenga que tomar las decisiones respecto a los temas. debo admitir que fue un intento por motivar algo de publicidad para esta cosa, pero la verdad es que como intento queda hasta ahí. total, esto no lo escribo para que lo lea el mundo, es para mi catarsis personal y de los locos que ya no tienen más remedio que aguantarme.

hay que ser justos, sí hubo una respuesta, de una de esas personas que ya me dan por irremediable. el problema del tema solicitado es que corresponde a un personaje que me causa el mayor de los aburrimientos posibles y que con cada nueva ocurrencia suya menos ganas tengo de acordarme de su existencia. se trata del nunca bien ponderado señor presidente de la República del Ecuador que desde hace mucho que ya no me provoca ni criticarlo. es que, si de por si, generalmente la política en ese país se ha vuelto caricatura, el señor presidente me recuerda mucho a scooby doo, sin su gracia por supuesto. 

la nueva del gobierno fue una especie de consulta popular que nadie sabe que busca, es la moda de la "democracia directa" que es la misma cosa con la que han aplastado a nuestros pueblos desde que el liberalismo nos vendió cuentas de vidrio pero con apellido bonito. la verdad es que eso de preguntar para que la respuesta no sirva de nada ya aburre. triste, no les parece?

lo realmente preocupante de todo esto es que si este señor se nos vende de izquierda, a sabiendas de que en el paisito ese ya no existen las izquierdas porque todo mundo se acomoda a su conveniencia y nadie siquiera hace el ejercicio de pensar, las explicaciones sobre el tema hacia afuera arrastran una serie de complicaciones:

primero, cómo explicamos que Correa no es de izquierda, sin con lo reduccionistas que nos hemos vuelto todo lo empaquetamos con las etiquetas más a mano, sin el mínimo de análisis.

segundo, cómo le decimos a la derecha que ni sueñen en creer que las críticas a Correa les dan la razón, todo lo contrario, que lo que sabemos es que el problema radica en que todos son lo mismo y por eso es que, sin importar los adornos y fuegos artificiales, nada nuevo ha pasado en el país.

peor aún, cómo logramos que ni la izquierda gritona, esa que se desarrolla en cafetines, en sindicatos, en micro círculos, clamando por una vanguardia que nunca entendieron y engordando hasta más no poder mientras desaparecen; ni la posmoderna, muy sociedad civil, rosa y amorosa, que nada dice porque para ella la autoayuda es el fin de nuestros males; entiendan la complejidad de lo que ocurre, no solo en Ecuador, sino en el continente entero. porque el problema es, que unos odian todo porque las condiciones, las condiciones, el revolucionarismo bla bla bla (los últimos 40 años) y los otros aman todo porque ahora todo es diverso, unitario, cursi, etc etc.,    y en medio las confusiones, las debilidades y el populismo. de revolución nada y de ciencia menos.

enredado no? en fin, mientras tanto yo sigo en busca de temas y cosas, mientras algo hago en mi vida fuera del blog. alguna otra vez volveré por los pasos y tendré que decir más de ese mi otro paisito, y de este y de todos. por hoy basta.

ya me quejé, ya semi-contesté, ahora el almuerzo y las deudas. 

       

viernes, 8 de abril de 2011

propuesta de blog

útlimamente no me he sentido con el ánimo de escribir, no pregunten por qué, yo mismo no lo sé bien, creo que es eso que les pasa a los asalariados, que se sienten ajenos de su propia vida y por lo tanto ausentes de sus propias emociones o frustraciones o cualquier cosa que es la vida... en todo caso, menos mal eso solo me pasa por períodos y, aunque suene contradictorio, esta etapa alberga ciertos espacios de creatividad.

de ello se desprende mi propuesta para esta etapa: ustedes proponen, justificación u opinión de por medio, que les gustaría que yo comentara y lo escribo como mejor lo entienda, así después ustedes pueden aplaudir o despotricar, no importa, de eso se trata el diálogo. 

ojalá funcione, sino, pues ni modo, habré de encontrar los temas y las rabias y comenzaré de nuevo con las palabras. les doy 2 semanas por aquello de que no puede terminar el mes sin al menos una publicación. se aceptan las recomendaciones por este medio, en el correo o el facebook.

por cierto, revisando las estadísticas he recibido más de 300 visitas. yuju!!!! alguien lee estas mierdas. y hay lectores en Francia y Canadá. jajajajaja. bueno, mientras no escriban en francés, que no entiendo nada, espero que digan algo.  

 

lunes, 28 de marzo de 2011

fe de erratas

de dos cosas me di cuenta hoy: la primera, que nunca me había puesto a leer las cosas que escribo. es cierto, paso a la página de nueva entrada, redacto lo que sea, publico y listo, hasta la siguiente entrega. pero hoy, tomando en cuenta que es uno de esos días en donde ni la cabeza ni las ganas apoyan mi desempeño laboral, decidí revisar los escritos. eso dio como resultado la segunda cosa.


segundo: qué cantidad de errores de redacción que pude encontrar. supongo que debo pedir perdón a los lectores. por un momento me puse a pensar en la posibilidad de repararlos. luego caí en cuenta que la razón por la cual decidí abrir el blog fue la de expresar lo que sea que salga de mi cabeza. es, de alguna manera, un homenaje a la imperfección de mis pensamientos, por lo que, sin quererlo, he logrado mostrar en imágenes esa imperfección, a la larga, los errores de redacción pueden ser admitidos como representación gráfica de los errores mentales. así es que decidí dejarlos ahí. perdonen mi decisión de agredir a la honorable lengua española y las mínimas reglas literarias.


no me malinterpreten, no pretendo ser pretencioso, pero creo en eso de los errores necesarios y como no voy a escribir un libro, ni seré tomado en cuenta entre la élite de los bloggeros, ni siquiera, por lo que pude observar en las estadísticas, soy alguien leído, entonces no existe razón por la que no me pueda permitir olvidarme de una coma o punto, o cambiar letras, o retorcer oraciones.


para los agredidos por tales crímenes de leso lenguaje, mis más sinceras disculpas y pido de favor las multipliquen por 10 para poder cubrir todos los errores futuros.

miércoles, 23 de marzo de 2011

10 señales de un amor... no sé


me enamoré de una bailarina exótica, de esas que hay en este país, multiuso, porque son damas de compañía y compañeras sexuales, claro, con el pago debido por cada uno de los servicios (US$17 el trago para que te acompañe y quién sabe cuánto para que tú la acompañes en su cama). el caso es que me enamoré de ella, cómo pasó? si tuviera la respuesta no les compartiría esta reflexión. qué hizo para provocar el enamoramiento? eso es más fácil de contestar: representó bien su papel.


así es, estoy claro de que la persona que durante horas estuvo sentada frente a mi, con sus piernas es mi regazo, la sonrisa de cristal y muy poquita ropa, no es la persona que se levanta todos los días desgreñada, que cuida a su hijo, que hace compras, que viste de jeans y camiseta y duerme hasta tarde. la persona sentada a mi lado era un papel representado que, se supone, logra despertar las ansias de compañía y afloja las billeteras de los solitarios, los degenerados y uno que otro curioso (mi caso, aunque no lo crean).


se acercó a mi con el contorneo de sus curvas, yo no tenía la mínima intención de cumplir con el rito en esa clase de lugares, pero viéndola tan alta, con ese rostro entre lujurioso e inocente, los senos pequeños, las caderas amplias y esa caricia en mi rostro que congeló mi sangre, no me quedó más remedio que aceptar su compañía y despojarme del poco dinero que llevaba. desde el principio planteé el juego, yo no la iba a tocar, ella no se me iba a insinuar, acabaríamos un par de tragos, tendríamos una charla amena y luego yo partiría a la normalidad.


primera señal de peligro: desde el principio no pude resistirme a no quitarle los ojos de encima. ella, acostumbrada a eso, solo sonreía y continuaba su charla. reí con sus historias, me puse serio, aconsejé.


segunda y cuarta señal de peligro: sus tragos duraron una eternidad inexplicable, o eso sentí yo, imbuido en los acontecimientos y en su figura, sentí que ella estaba más que cómoda conmigo y, habidas cuentas de que no habrían más tragos después de ese, ella los tomó con toda la parsimonia del mundo.


tercera señal: le tocó el turno de ocupar la pista de baile, me susurró al oído que me iba a dedicar su actuación. subió, movió su cuerpo. debo admitir que hay una especie de coreografía preestablecida por lo que no puedo decir que fue un baile especial. llegó el momento del desnudo. ahí estaba ella, mostrándolo todo, sonriendo, bajó del escenario y ocupo mis piernas por un instante, yo sudaba, intentaba no verla, ella sostuvo mi rostro y lo obligó a posarse en sus senos, en su pubis, me dijo -no te pongas nervioso- y volvió al escenario. una vez terminado el show volvió a mi lado.


quinta señal: le hice explícita mi idea de que ellas representaban un papel y pensaban que todos nosotros éramos unos pervertidos. no pude aclararle que mi caso era distinto, no tenía como probarlo. ella volvió a reír y me dijo que yo le caía bien y volvió a su tema de conversación.


sexta señal: le pedí su número. ya sé que piensan que me pasé de la raya. qué iba a hacer?. ella inmediatamente reaccionó, aclaró que eso era imposible.


séptima señal: su segundo trago estaba a la mitad. de pronto se levanta, va hacia la barra, habla con otra de las muchachas y vuelve. no dice nada. de pronto aparece la muchacha con la que había hablado, le entrega algo y se marcha. ella tira algo a mi costado, se me acerca de manera muy cariñosa, posa sus labios cerca de mi oído y susurra -coge lo que hay a tu lado, no lo veas, guárdalo- se aleja y continúa hablando de cualquier caso. yo, curioso enfermizo, corrí al baño y vi lo que había guardado: un número de celular.


octava señal: el trago se acabó, ella dijo que tenía que retirarse, yo le tomé una mano y la dejé ir. otra muchacha, a la caza, se acercó, posó sus manos en mi entrepierna y me ofreció el mayor de los placeres, yo, sudoroso dije -no gracias-


novena señal: era hora de partir, al acercarme a la puerta de salida, me quedé un momento frente a ella, que estaba sola, le sonreí y le agradecí, ella sonrió, me invitó a volver mientras movía su mano en señal de despedida. yo salí, encendí el carro y tardé dos horas en llegar a la casa.


décima señal: aun me acuerdo de su rostro, de sus pechos, de su sexo. no me acuerdo de su nombre, sea real o falso. pero lo que más recuerdo es que no paraba de hablar, nunca había visto a alguien hablar tanto. yo no hablé casi nada, solo sonreía o me ponía serio, solo pedí su nombre. yo nunca me callo, pero ese día no sabía de qué hablar. me acuerdo de su voz.


cómo les dije, me enamoré de ella, de alguna forma extraña, que no pretende buscarla, ni me ha hecho volver a ese sitio, ni la he llamado, pero no me pasó desapercibida y espero siempre, como ensueño, encontrarla por casualidad, solo eso, porque qué más puedo imaginar?

martes, 1 de marzo de 2011

pornobarbie o como ser perfecto


cuando buscamos las formas perfectas, encontramos ese objeto asexual ridículo, metro meta proto casi, que aparece en cajitas coloridas con sus ropas planchaditas y su sonrisa parasiempre. con su tersa piel se dibujan fantasías que, a fuerza de la negación de cualquier relación con la lujuria, parecen inocentes a nuestro necesario autoengaño. cuando lo emparejamos, lo hacemos con el otro perfecto, cercenado también en su sexualidad, con las curvas pronunciadas y la delgadez bordeando el imposible, sin pezones, con el rubio cabello cubriendo sus hombros y, otra vez, la sonrisa eternizada.


cuando juntamos a los perfectos nos encontramos ante la disyuntiva misma de la perfección: por donde hijueputa sudan, secretan, apestan, se cruzan y gimen. ante la ausencia completa de profundidades y protuberancias, el juego de la mamita y el papito roza en el absurdo cuento de la cigüeña y de nuevo nuestro autoengaño nos lleva a creer en la inocencia.


los hacemos rozarse mutuamente, apretujarse, chocarse, nuestras manos sienten dolor, nuestro sudor nos cubre, la respiración se nos dispara y los perfectos, inamovibles, continúan castos.


la castidad es perfecta entonces, entre las curvas pronunciadas y los pectorales erguidos, cero erecciones y mojadas, el perfecto es el ser más asquerosamente puro, solo formas bien definidas, sonrisas ausente de cambios y una desnudez de plástico que niega la existencia de huecos y falos.


es de entender, entonces porque la frustración de las niñas aparece desde temprana edad: pronto, a penas se percatan de su sensaciones, se dan cuenta que les salen líquidos de todas partes, que tienen pezones y pelos, que las curvas no se pronuncian con facilidad, que sudan y hieden y buscan el roce, y cuando lo consiguen, entonces algo se levanta y ellas lo buscan y ellos se ponen tensos, erectos, y todo penetra en todos lados, y todo es secreciones y olores y ganas. todo es impuro no como en los perfectos.


entendible es también el sufrimiento de los niños, que ven a las niñas suspirar en el juego de la casita con esos seres perfectos y se ven a ellos mismos, duros y nerviosos, observando a la imperfecta niña que les despierta la mayor de las impurezas. se ven a ellos mismos sin los pectorales definidos y con esa cosa colgándole entre las piernas, que parecería tener vida propia. se ven imperfectos.


irónica realidad esta que nos venden: el milenio se define por la trivialización de los falos y las vaginas, su uso comercial y su grotesca exposición. sin embargo, la imposición de lo perfecto en nuestro transito de juegos inocentes son dos cosas asexuadas y ridículas de cabellos rubios, sonrisas eternas y ni un solo hueco o cosa que les cuelgue entre las piernas. ay la vida! entre los perfectos y nuestras ganas de coger todo el tiempo.