lunes, 1 de noviembre de 2010

circunloquio


se me traslucen las arterias de ese cuerpo tan sanguíneo
donde suelo abandonar la añoranza
y el hasta nunca.

como corriéndome de lado
de pie
de muerte,
se me sudan la canas por los olores de mi ajena-casi allegada

se me asustan los silencios
debido a tu casi-nunca-hablado-olvido
-mierda-dijiste ante tanta cercanía de ese cuerpo sanguíneo
sus alas y su añoranza-aburrida de esperar.

como que ya no me corro.
se me ha caído el último ojo que me quedaba
(te ríes te cantas te vuelas te partes)
y yo me quedo con tu muy olvidado recuerdo-que-alguna-vez-te-vimos-llegar
como para no evaporarme a la puerta del horno
y no dejarte llegar de esa partida tan tuya
y no quedarme traslucido luego de mi vampírica circulación de días-canas y días-ajena

es como todo.
como esa despedida-prometea
por la que tantas "mierda" exclamaste
a la hora de dormir (la tuya)
a la hora de sudar con olores y ahogamientos (la mía)

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