lunes, 14 de enero de 2013

la necesaria irreverencia contra el poder

tendríamos que definir, hoy por hoy, la irreverencia contra el poder como una acto de absoluta responsabilidad ciudadana. no es esta una declaración anarquista, todo lo contrario. la irreverencia contra el poder se trata del rechazo ferviente a todas las estructuras objetivas o ideales con las que sustentas so dominio.
 
es que el ejercicio del poder ahora, en cualquier lugar del mundo, se parece más a una creación pseudo-religiosa que a un contrato social, y que conste que la figura del contrato social ya resulta bastante odiosa. hay un son tocado con las mismas notas que justifican una misma canción aburrida en la estructura de un poder ambiguo en primer lugar y represivo en segundo. es decir fascista. más específicamente: un poder sin poder, un poder estructurado a partir de rendirle cuentas a estructuras fantasmales cuyos intereses nada humanos han desgastado las bases del poder. ya deberíamos saber que cuando el poder no tiene fortaleza de control, es decir, no ejerce la hegemonía, entonces se vuelve bárbaro.
 
y dos vías existen para la barbarie del poder: la primera asentada en el uso de la fuerza para dominar, esto en un mundo "globalizado" ya saben a donde nos ha llevado (Irak, Afganistán, Libia, etc....). la segunda es la barbarie ideológica, cada vez más extremista y esta se pasea desde la ideología política más extrema hasta una religiosidad impúdica. contradictoriamente estamos siendo arrastrados a la edad media, justificando cada acto en nombre de cualquier dios (el cristiano, árabe, la democracia, la justicia, la paz, el orden....). en medio de todo esto, la marcha final de una estructura económica devoradora, marcha final que perfectamente puede durar siglos, lo que es todavía más mortal.
 
no se confundan... hablar del poder no es una referencia a un gobierno o forma de gobierno. el poder es una estructura mucho más profunda es un tipo de relación social fundamentada en la hegemonía de unos sobre otros, conciente o inconcientemente aceptada por una mayoría... es por eso que esa irreverencia, a penas un paso tímido dentro de una responsabilidad social mayor, es también una especia de "mea culpa".

tampoco se sitúa, el poder, por fuera de... o por dentro de..., está en todos lados, no me consta que hoy por hoy el sistema haya siquiera sido rayado por alguna medida tomada o gobierno llegado.

una encuesta en Nicaragua mostró que la gran mayoría prefiere seguir en el mismos modelo de hace 22 años versus alguna otra cosas "diferente". a confesión de partes relevo de pruebas.

 
 

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